Viaje Las Maldivas

En el año 2004 estuve de vacaciones en Austria con mi hijo visitando a unos amigos.

Cuando les conté que mi uno de mis sueños era visitar las Maldivas me dijeron: Es una obligación hacer tus sueños realidad.

La verdad que tenía dos semanas de vacaciones en ese país y me llevaron a una agencia de viajes de last minute y allí compré el billete.

Cuando estaba en Fitur, cada vez que veía un cartel de las Maldivas yo decía algún día estaré ahí y lo conseguí.

Cuando pasé por el aeropuerto de Al Qatar la verdad que sentí miedo. Las mujeres ahí van vestidas totalmente de negro y no se les ve sino los ojos. En los baños había una manguera y papel. Fue la primera vez que vi que en estos países la gente usa directamente el agua para lavarse. Es una buena idea.

No llevé cámara de fotos. A una isla desierta que en media hora le dabas la vuelta llevé mi libro de Un Curso de Milagros y las acuarelas.

Le regalé a un camarero chocolate que no me gustaba y me dijo que si quería venir a arreglarme la habitación por la noche. El no comprendía que yo pudiera estar sola durante una semana con un libro y unas acuarelas sin hablar con nadie y por supuesto sin hacer el amor con él. No le cabía en su cabeza. 

Al llegar a la isla te hacen una bienvenida con un coco y después de varios aviones y al final  un hidroavión para amerizar en la isla, el coctel de bienvenida más maravilloso que te hayan hecho jamás.

Mi casa estaba entre una gran jungla.  Fue fantástico. Al llegar allí me sentí con las hormigas en una pequeña guerra. Estaban muy fuertes y tenían varios caminos en la habitación. La playa privada para mi sola fue algo especial. Saqué el curso de Milagros, me puse al sol y dije a leer sin gafas que esto es un auténtico milagro. Estar tú haciendo tus sueños realidad. 

Y sentía que estaba protegida y llevada por la luz.

Los japoneses se ponían  a hacerle decenas de fotos a esta ave y yo la pintaba. Era como que tenía tiempo para hacer las cosas.

Una de las veces, cuando fui a recepción una mujer se estaba quejando de su desgracia que había venido con un hombre y que se había peleado con él y buscaba otra cabaña. Ella decía que voy a hacer sola en esta isla donde todo el mundo está en pareja. Yo le dije que no había problema, que yo había elegido eso. Me miró de arriba abajo y no me volvió a  hablar. Sentí que prefería seguir siendo víctima que ser la poderosa mujer que en realidad era.

También me acuerdo de alquilar unas gafas y unas para bucear hy ver el fondo del mar.

Vi un pez escorpión y estoy muy agradecida a los documentales que he visto antes porque cuando vi que se abría y se ponía todo como una mariposa, salí en dirección contraria a toda velocidad. Si estaba protegida.

Otra cosa que me pasó que estuve agradeciendo a Dios por haberme cuidado es que habían unas  criaturas marinas como si fueran unos pepinos pero de color marrón.

Yo los vi y no me acerqué a ellos. Le pregunté a la que me había alquilado las gafas y me dijo que eran mortales. Menos mal que mi curiosidad me mantuvo al margen. Aquí  pude haber dejado mi vida.

Las plantas de esta isla tenían unas raíces super grandes. Se notaba que las tormentas eran tremendas.

Yo me puse debajo de la lluvia para sentir el agua y a los cinco minutos me fui corriendo a mi habitación porque el golpeteo era superdoloroso.

En la recepción daban unas sombrillas gigantes, que eran las adecuadas, las normales de nuestros países al momento te mojabas porque la lluvia era muy contundente.

Otro momento que recuerdo muy feliz era que por la noche en un concurso me gané un masaje. Al día siguiente me voy con mi premio a recibir mi hermoso masaje.

Cuando estuve hablando con las chicas de recepción me enteré de muchas cosas que no parecen que vivir en esas islas sea vivir en el Paraíso.La verdad que la gente que vive en esas islas son esclavos.  Es como la palmera. Resistencia es el nombre. 

Al parecer había chicos muy guapos pero no se podía casar porque entonces los hombres se vuelven celosos y es continua crisis al relacionarse con el turismo.

Luego esta chica se quedaba en la isla encerrada unos tres o cuatro meses y luego iba a Male que era la capital donde estaba la familia por tres o cuatro días.

Sólo tenían un día libre y lo iban  ahorrando para cuando cogieran el hidroavión de vuelta a sus familiares.

Un día me hice un homenaje y fui a comer en el almuerzo. Normalmente te daban el desayuno y la cena y con eso se aguanta muy bien. Por lo menos no comes tanto. Ese día habían estas plantas enfrente de ese comedor y las pinté todas.

No me gustó mucho por eso no volví a repetir.

La comida por la noche era deliciosa.

Un día decidí darle la vuelta a la isla, media hora fue suficiente y entonces pasando la zona donde queman la basura y donde viven los empleados,  me fui  ala parte donde no suele estar nadie. No era para los turistas, pero yo quería estar en toda la isla.

Fue bonito.

Elegí disfrutar de la luz de la fuerza de la vida y de fuerza de la explosión de colores.

En este país son musulmanes. Está al sur de la India. Las Maldivas se trata de un grupo muy grande de islas. 

Me llamaba la atención como las mujeres se pasaban todo el día cogiendo las hojas del suelo. Era como que el trabajo era muy aburrido y se nota que lo que les pagaban era muy poco.

La mirada de estas mujeres era muy triste y no te miraban de frente.

Había una palmera casi acostada sobre el mar, que causaba un aspecto super raro al mirarlo desde tierra.

Hay que reconocer que la belleza siempre es belleza la miremos por donde la miremos y tenemos tanta belleza en nuestro hermoso planeta Tierra. El contraste blanco de las casas con la palmera medio acostada y la arena dorada blanca. Era una belleza. Es un lugar privilegiado para ir de turista.

Había mucha gente en todos los lugares arreglando cosas y trabajando.

Se sentía la sensación de estar en un Portal de Belén.

Todo estaba en su sitio.

Le llevé una acuarela a la chica de recepción y fue para ella una gran fiesta. Empezó a chillar y entrar y salir de recepcción. Creo que ha sido la persona que más se ha emocionado en mi vida por recibir unas flores pintadas en acuarela. Ella decía que preciosidad, que bonito.

Le doy las gracias por darme las gracias por su amor.

Bueno esta es una foto desde la playa en donde estaba sola todos los días. La verdad que entraba a cincuenta metros sin mirar donde pisaba. Si fuera ahora no lo haría o si.

También tuve una relación con una raya. La empecé a perseguir y ella huía. De pronto se dio cuenta que ella era poderosa y se dio la vuelta hacia mi y yo entonces me salí de la orilla del mar. No me quería enfadar con una raya. Creo que son muy poderosas.

Autor: Mariposa.

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