Salir a la vida con paz sea donde sea que hemos nacido

 Violeta del Teide

Violeta del Teide

Esta flor canaria nos enseña a florecer en un mundo frío, lleno de rocas, donde la tierra ni se ve. Ahí está ella, luciendo todo su esplendor, su fuerza, su poder y su belleza.

No importa donde creció, uno de los lugares más inhóspitos de España por su altura sobre los 3000 metros y los vientos que rodean el Parque Nacional de las Cañadas del Teide, el oxígeno es escaso y las diferencias de temperatura son abismales.

Esta humilde flor nos enseña que podemos brillar en las circunstancias extremas de la vida al igual que su compañero el tajinaste azul.

Tajinaste Azul

Otra rareza emblemática de nuestras islas.
Creemos un nuevo destino en nuestros corazones. No importan donde hayamos nacido, demos lo mejor de nosotros mismos. Seamos como las plantas que no dicen que prefieren el invernadero. Ellas viven en donde el viento las lleva sin quejarse ni protestar. Allí florecen viven y disfrutan. Las plantas son hermosas, como los árboles que dan madera para ser la empuñadura del hacha que los va a cortar.
Gracias Naturaleza por mostrarnos como se hace la “resilencia”.
Fuente: Agradecimiento a las fotos de Nicolás Armas y su esposa. Repito sus palabras: “Soy del Grupo Montañero de Tenerife y estoy en el grupo del sur de Juan Andrés aunque caminamos bastante solos mi mujer y yo como ayer que fuimos a desestresar un poco por el Teide y solemos fijarnos en la vegetación y la violeta es una curiosidad en si misma por su belleza y la humildad de su tamaño y por su lucha por la vida en un lugar tan difícil. “

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